Todos nosotros estamos invitados a ser comensales del Señor, a entrar con la fe en su banquete, pero tenemos que vestir y proteger el traje nupcial, la caridad, vivir un profundo amor a Dios y al prójimo. (Párrafo de la homilía del Papa Benedicto XVI, del último domingo )
(el 7/10/011, fuertes lluvias y vientos azotaron Lanús y alrededores.)
. No cedan nunca a la tentación del pesimismo y del encerramiento en ustedes mismos. Hagan recurso de las reservas de su propia fe y de sus propias capacidades humanas; esfuércense por crecer en la capacidad de colaborar, de cuidarse el uno al otro y de cada bien público, custodien el traje nupcial del amor; perseveren en el testimonio de los valores humanos y cristianos tan profundamente arraigados en la fe y en la historia de este territorio y de su población.(Párrafo de la homilía del Papa Benedicto XVI, del último domingo )
María del Espíritu Santo estuvo con nosotros, como en cada día 7.
Para afrontar la nueva realidad social y religiosa, diferente del pasado, tal vez más cargada de dificultades, pero también más rica de potencialidades, es necesario un trabajo pastoral moderno y orgánico que comprometa en torno al Obispo a todas las fuerzas cristianas: sacerdotes, religiosos y laicos, animados por el compromiso común de evangelización. (Párrafo de la homilía del Papa Benedicto XVI, del último domingo )
La lluvia volvió a las 15: 30 hs. A las 17 hs., momento en que invocamos a la Mdre y comienza la Misa, asomó por breves minutos el sol y cesó la lluvia.
A ustedes fieles laicos, jóvenes y familias, digo: ¡no tengan miedo de vivir y testimoniar la fe en los varios ámbitos de la sociedad, en las múltiples situaciones de la existencia humana! Tienen todos los motivos para mostrarse fuertes, confiados y valerosos, y esto gracias a la luz de la fe y a la fuerza de la caridad. Y cuando tuviesen que encontrar la oposición del mundo, hagan suyas las palabras del Apóstol “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Fil 4,13). Así se comportaron los Santos y las Santas, florecidos, en el curso de los siglos, en toda Calabria.Que sean ellos quienes los protejan siempre unidos y quienes alimenten en cada uno el deseo de proclamar, con las palabras y con las obras, la presencia y el amor de Cristo. La Madre de Dios, por ustedes tan venerada, los asista y los conduzca al profundo conocimiento de su Hijo. ¡Amén!
(Párrafo de la homilía del Papa Benedicto XVI, del último domingo )
VIERNES 7 DE OCTUBRE. DÍA DE SANTA MARÍA DEL ESPÍRITU SANTO. SI TU ESPÍRITU ES PEREGRINO, SI PODÉS ESTAR EN LA PLAZA. Y SI NO PODÉS, PERO PODÉS CON EL CORAZÓN, LA MADRE DESCENDERÁ PARA DERRAMAR SOBRE TÍ LLUVIAS DE GRACIAS.
Habiéndonos
llegado la información de que se expuso, sin autorización, un stand de Santa
María del Espíritu Santo (Virgen de Lanús) en la Expo María 2011, organizada por
la Fundación Misericordia Divina, informamos a todos los peregrinos que el
Cenáculo Santa María del Espíritu Santo NO TIENE NINGÚN TIPO DE RELACIÓN con la
Fundación antes mencionada, con el santuario Jesús Misericordioso, ni con
ninguna de las actividades que allí se organizan y/o
realizan.
En tal
sentido, invitamos a todos a que se mantengan firmemente fieles a la fe y
Doctrina de nuestra Santa Madre Iglesia, asistiendo al amplio abanico de
actividades que en ella se ofrece a todos los fieles, a través de sus parroquias
y grupos.
Bendiciones!
Informa: Cenáculo Santa María del Espíritu Santo desde su foro oficial
( TEMPLO DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, DE LANÚS, DONDE SE REALIZA LA ADORACIÓN EUCARÍSTICA TODOS LOS PRIMEROS SÁBADOS DE MES, A LAS 16 HS )
( EL SEÑOR )
( LA MADRE DE LANÚS )
( UN MINUTO DESPUÉS DE LAS 17 HS., CUANDO INVOCAMOS LA PRESENCIA DE LA VIRGEN Y COMIENZA LA MISA, EL SOL TOMÓ MÁS FUERZA Y UN FUERTE REFLEJO PROYECTÓ LA INTENSA LUZ QUE EMERGE DE LA ERMITA. EN LA FOTO SE VE BLANCA. ALLÍ LA VIMOS AZUL )
MIÉRCOLES 7 DE SEPTIEMBRE: SANTA MARÍA DEL ESPÍRITU SANTO ESTARÁ EN LA PLAZA, EL LUGAR DE ENCUENTRO CON DIOS, PARA BENDECIRNOS Y DERRAMAR LLUVIAS DE GRACIAS.
“Dadme, Señor, lo que hoy tanto necesito: paz, alegría y amor.
Me doy entero a Jesús, me abandono a vuestra Misericordia; permitidme apoyar mi cabeza en vuestro pecho y allí quedarme para siempre.”
Os amo y os espero en la soledad del silencio donde puedo escucharos.
¡ Os amo y os pido, Jesús, tomadme en vuestros brazos y dadme la paz !
PRÓXIMO SÁBADO 3 DE SEPTIEMBRE Y TODOS LOS PRIMEROS SÁBADOS DE MES.
16 HS.
Parroquia Sagrado Corazón de Jesús- Ituzaingó 1147- Lanús Este ( a 1 cuadra de la Estación )Invita: Cenáculo Santa María Del Espíritu Santo- Lanús- Bs. As.- Argentina-
El pasado 7 de agosto vivimos, como siempre, un hermoso encuentro con Jesús y María en la Plaza de las Apariciones de Lanús. Ya, pasado el mediodía, un gran halo solar apareció en el cielo y recibió a los peregrinos. Permaneció varias horas en el cielo de Lanús.
Un conmovedor silencio, recogimiento espiritual y gran concurrencia llenaron de calor la ventosa tarde de invierno. Recibimos la cordial bienvenida del Cenáculo y los servidores que, de su esfuerzo personal, nos regalaron estampas, folletos, medallas y el Pan bendecido de San Cayetano. Inmensa filas para recibir agua bendita y una bendición especial peregrino por peregrino. Inmensas filas para confesarse. Visitamos las imágenes, recibimos los pétalos de rosas bendecidos y la Santa Misa compartiendo la Mesa de la Palabra y la Mesa Eucarísitica fue presidida por el Padre Jorge ( siempre tan paternal, cercano y contendor ). La bendición con el Santísimo Sacramento llegó a todos los corazones. María habrá estado muy contenta, entre nosotros, en la Placita de Lanús.
"He ahí a tu madre"
Catequesis mariana
Santo Padre Juan Pablo II
7 de mayo de 1997 1. Jesús, después de haber confiado el discípulo Juan a María con las palabras: "Mujer, he ahí a tu hijo", desde lo alto de la cruz se dirige al discípulo amado, diciéndole: "He ahí a tu madre" (Jn 19, 26-27). Con esta expresión, revela a María la cumbre de su maternidad: en cuanto madre del Salvador, también es la madre de los redimidos, de todos los miembros del Cuerpo místico de su Hijo.
La Virgen acoge en silencio la elevación a este grado máximo de su maternidad de gracia, habiendo dado ya una respuesta de fe con su "sí" en la Anunciación.
Jesús no sólo recomienda a Juan que cuide con particular amor de María; también se la confía, para que la reconozca como su propia madre.
( UN GRAN HALO SOLAR DESDE LA LLEGADA DE LOS PRIMEROS PEREGRINOS )
"He ahí a tu madre"
Catequesis mariana
Santo Padre Juan Pablo II
7 de mayo de 1997
( 2ª PARTE ) Durante la última cena, "el discípulo a quien Jesús amaba" escuchó el mandamiento del Maestro: "Que os améis los unos a los otros como yo os he amado" (Jn 15, 12) y, recostando su cabeza en el pecho del Señor, recibió de él un signo singular de amor. Esas experiencias lo prepararon para percibir mejor en las palabras de Jesús la invitación a acoger a la mujer que le fue dada como madre y a amarla como él con afecto filial.
Ojalá que todos descubran en las palabras de Jesús: "He ahí a tu madre", la invitación a aceptar a María como madre, respondiendo como verdaderos hijos a su amor materno.
( VENERACIÓN A SANTA MARÍA DEL ESPÍRITU SANTO )
"He ahí a tu madre"
Catequesis mariana
Santo Padre Juan Pablo II
7 de mayo de 1997
( 3ª PARTE )
A la luz de esta consigna al discípulo amado, se puede comprender el sentido auténtico del culto mariano en la comunidad eclesial, pues ese culto sitúa a los cristianos en la relación filial de Jesús con su Madre, permitiéndoles crecer en la intimidad con ambos.
El culto que la Iglesia rinde a la Virgen no es sólo fruto de una iniciativa espontánea de los creyentes ante el valor excepcional de su persona y la importancia de su papel en la obra de la salvación; se funda en la voluntad de Cristo.
Las palabras: "He ahí a tu madre" expresan la intención de Jesús de suscitar en sus discípulos una actitud de amor y confianza en María, impulsándolos a reconocer en ella a su madre, la madre de todo creyente.
( UNO DE SUS MENSAJES PARA TODA LA HUMANIDAD )
"He ahí a tu madre"
Catequesis mariana
Santo Padre Juan Pablo II
7 de mayo de 1997
( 4ª PARTE )
En la escuela de la Virgen, los discípulos aprenden, como Juan, a conocer profundamente al Señor y a entablar una íntima y perseverante relación de amor con él. Descubren, además, la alegría de confiar en el amor materno de María, viviendo como hijos afectuosos y dóciles.
La historia de la piedad cristiana enseña que María es el camino que lleva a Cristo y que la devoción filial dirigida a ella no quita nada a la intimidad con Jesús; por el contrario, la acrecienta y la lleva a altísimos niveles de perfección.
Los innumerables santuarios marianos esparcidos por el mundo testimonian las maravillas que realiza la gracia por intercesión de María, Madre del Señor y Madre nuestra.
( NO IMPORTÓ EN ABSOLUTO EL VIENTO FRÍO DEL ATARDECER )
"He ahí a tu madre"
Catequesis mariana
Santo Padre Juan Pablo II
7 de mayo de 1997
( 5ª PARTE )
Al recurrir a ella, atraídos por su ternura, también los hombres y las mujeres de nuestro tiempo encuentran a Jesús, Salvador y Señor de su vida.
Sobre todo los pobres, probados en lo más íntimo, en los afectos y en los bienes, encontrando refugio y paz en la Madre de Dios, descubren que la verdadera riqueza consiste para todos en la gracia de la conversión y del seguimiento de Cristo.
3. El texto evangélico, siguiendo el original griego, prosigue: "Y desde aquella hora el discípulo la acogió entre sus bienes" (Jn 19, 27), subrayando así la adhesión pronta y generosa de Juan a las palabras de Jesús, e informándonos sobre la actitud que mantuvo durante toda su vida como fiel custodio e hijo dócil de la Virgen.
( JESÚS EUCARISTÍA VIVO, GLORIOSO Y REDENTOR, PRESENTE ENTRE NOSOTROS )
"He ahí a tu madre"
Catequesis mariana
Santo Padre Juan Pablo II
7 de mayo de 1997 ( 6ª PARTE )
La hora de la acogida es la del cumplimiento de la obra de salvación. Precisamente en ese contexto, comienza la maternidad espiritual de María y la primera manifestación del nuevo vínculo entre ella y los discípulos del Señor.
Juan acogió a María "entre sus bienes". Esta expresión, más bien genérica, pone de manifiesto su iniciativa, llena de respeto y amor, no sólo de acoger a María en su casa, sino sobre todo de vivir la vida espiritual en comunión con Ella.
( VIDEO TESTIMONIO CON SONIDO )
En efecto, la expresión griega, traducida al pie de la letra "entre sus bienes", no se refiere a los bienes materiales, dado que Juan -como observa san Agustín (In Ioan. Evang. tract., 119, 3)- "no poseía nada propio", sino a los bienes espirituales o dones recibidos de Cristo: la gracia (Jn 1, 16), la Palabra (Jn 12, 48; 17, 8), el Espíritu (Jn 7, 39; 14, 17), la Eucaristía (Jn 6, 32-58)... Entre estos dones, que recibió por el hecho de ser amado por Jesús, el discípulo acoge a María como madre, entablando con ella una profunda comunión de vida (cf. Redemptoris Mater, 45, nota 130).
Ojalá que todo cristiano, a ejemplo del discípulo amado, "acoja a María en su casa" y le deje espacio en su vida diaria, reconociendo su misión providencial en el camino de la salvación.
"He ahí a tu madre"
Catequesis mariana
Santo Padre Juan Pablo II
7 de mayo de 1997
Desde 1999 Santa María del Espíritu Santo se hace presente a Marcia, una joven de Lanús (Buenos Aires-Argenina).
Muchas vidas han cambiado gracias a la intercesión de la Virgen en este lugar.
Nuestra Madre nos espera en la Plaza Auyero de Lanús Este (Buenos Aires), sitio que llamó "Lugar de Encuentro con Dios", todos los días miércoles, viernes a las 17 hs., y cada día 7, para derramar una lluvia de gracias.
Cada día 7, a las 16 hs., se celebra la Santa Misa, y a su término rezamos la oración que más le gusta a Ella, el Santo Rosario. Es conveniente llegar a las 15 hs.
Cristo agonizante hecha a pedido de la Virgen y Jesús
Oración a la Virgen de Lanús
¡Oh María Inmaculada! Vos que habéis hallado Gracia ante los ojos del Altísimo y habéis concebido al Hijo de Dios en vuestro seno Purísimo por el Espíritu Santo. Rogad por nosotros a fin que podamos imitar vuestras virtudes.
Interceded para que Dios nos envíe el Espíritu Santo y purifique nuestros manchados corazones y nos llene de alegría, amor y paz, y podamos ser antorchas encendidas que proclamemos la palabra vivificadora a todos nuestros hermanos.
Rogad por nuestras familias, y para que cada uno de nosotros tenga un corazón humilde como el vuestro, y tengamos a vuestro Hijo Jesús, como Rey de nuestra vida. Madre, que quisiste venir a nosotros y ser llamada Santa María del Espíritu Santo, ayúdanos a que nuestra conversión crezca cada vez más para Gloria de nuestro Buen Dios. Amén.