02 agosto 2011

DOMINGO 7 DE AGOSTO: SANTA MARÍA DEL ESPÍRITU SANTO NOS ESPERA, PRESENTES EN LA PLAZA O CON EL CORAZÓN.

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DOMINGO 7 DE AGOSTO: SANTA MARÍA DEL ESPÍRITU SANTO NOS ESPERA, PRESENTES EN LA PLAZA O CON EL CORAZÓN.

El Señor, con su infinito Amor, nos envía a su Madre y Nuestra Madre para regocijarnos, entregarle nuestras penas y alegrías, corregir el rumbo y hacernos cada día más Iglesia. Iglesia cotidiana, Iglesia contenedora, Iglesia que adora y se alimenta de Jesús Eucaristía: vivo y presente hasta el fin de los tiempos.

El domingo 7 de agosto, estaremos en tu Plaza para esperarte con los corazones abiertos. Y quienes no puedan ir, estén donde estén recibirán iguales Gracias, si disponen el corazón en Oración a la Madre.

21 julio 2011

21 DE JULIO DE 1.999: PRIMERA APARICIÓN PRIVADA DE LA VIRGEN, A MARCIA.

Marcia nació el 22 de Febrero de 1983 en Lanús, provincia de Buenos Aires en el seno de una familia católica formada por sus padres y un hermano menor, Matías, quien nació 7 años después. Los dos niños fueron bautizados al año de nacer y recibieron la Primera Comunión y el Sacramento de la Confirmación.

La vida de Marcia transcurre como la de cualquier niña de su edad hasta los diez años, en que recibe por primera vez la visita de tres Ángeles, quienes aparecieron frente a ella, en su dormitorio al anochecer. Ellos permanecieron en silencio un breve tiempo para desaparecer luego. A partir de ese momento, comenzaría a ver Ángeles con cierta frecuencia, sobre todo en las Iglesias adorando al Señor en el Sagrario.

Habiendo pasado un año aproximadamente de la primera visita de estos seres celestiales, se le apareció un Ángel, quién le habló presentándose como su Ángel de la Guarda. Marcia lo ve como un joven hermoso y alado, alto, de cabello castaño de un largo medio, que lleva una túnica blanca con un lazo al tono en la cintura. Desde ese momento lo verá siempre a su lado acompañándola. Transcurrido un tiempo, recibe la visita de otro Ángel, muy hermoso también que la saluda diciéndole: “Yo soy el Arcángel San Miguel, Príncipe de las milicias celestiales”. El Arcángel San Miguel le habla a Marcia acerca de “transitar el camino”, ella sin embargo, no logra comprender en ese momento el significado de aquella frase, pero aún así se mantuvo siempre obediente a las Palabras de San Miguel y a las indicaciones de su Ángel de la Guarda que con amor la fueron instruyendo en la fe, acercándola a la oración y a la Iglesia.

El Arcángel San Miguel se presenta con el aspecto de un joven adolescente que aparenta tener 14 años aproximadamente, no tiene alas y no es demasiado alto, tiene el cabello largo y lacio de color negro, viste una túnica blanca suelta hasta los pies, su tez es pálida y sus ojos son muy grandes de un azul intenso; siempre se mantiene de pie y con la cabeza erguida y solo lo ve arrodillarse delante del Señor y de la Virgen María.

Durante todo este período de tiempo en que Marcia, de 15 años de edad, instruida por los Ángeles, incorpora a su vida la importancia de la Santa Misa, de los Sacramentos, de la presencia viva de Jesús en la Eucaristía, es cuando recibe el Sacramento de la Confirmación y es en ese momento en que comprende aquellas palabras que San Miguel le había dicho tiempo atrás de “Transitar el camino…” y ese camino no era otro que “el camino que lleva a Dios cumpliendo Su Santa Voluntad”.





Primeras apariciones de la Virgen María



Después de cumplir los 16 años, siendo el día 21 de Julio de 1999 a las 7 de la mañana, Marcia escucha una voz femenina muy dulce que le habla pidiendo arrepentimiento y conversión. Ella lo anota sin saber de dónde o de quién provenía.

Una semana después, el día 29 de Julio de 1999, anocheciendo, de regreso de un viaje realizado con su familia a San Nicolás de los Arroyos, en la camioneta de su papá, comienza a sentir fuertes palpitaciones en el pecho que van en aumento. Era la primera vez que esto le sucedía. De pronto y estando con los ojos cerrados, percibió un gran destello de luz blanquísima. En principio no le dio mucha importancia a este hecho, pensando que se trataba de la luz interior del vehículo que se encendía.

Inmediatamente se repite ese extraño destello y al abrir los ojos, para su sorpresa, encuentra frente suyo a una Señora de una belleza sin igual, hermosa, luminosa y sonriente de pie sobre una nube. La Señora llevaba puesto una túnica blanca sin costuras, un manto muy grande de color azul y un lazo debajo del busto del color del manto. Sus cabellos eran muy largos, castaños y apenas ondeados, su tez muy pálida y sus ojos grandes, azules y expresivos. Estaba rodeada de una luz dorada y llevaba su cabeza coronada con una aureola con cinco estrellas (cuyo significado revelaría mas tarde, diciendo que representa a los cinco continentes). En el centro del pecho se veía su Inmaculado Corazón luminoso y el Espíritu Santo en forma de paloma de luz que revoloteaba cerca Suyo.

Esta aparición silenciosa, duró apenas unos instantes, desapareciendo al igual que las palpitaciones que la precedieron. Marcia creyó haber alucinado y decidió no contárselo a nadie. A pesar de eso, comenzó a recorrer santerías en busca de alguna estampa que representara a la Señora que había visto, pues suponía que podría ser la Virgen. Solo encontró una imagen parecida a quien Ella había visto, que la muestra a María en la advocación de “Inmaculada Esposa del Espíritu Santo”. Era similar pero no exactamente igual a la Señora que se le había presentado, por lo que decidió no seguir buscando. El día 16 de Agosto de 1999, siendo las 9:30 hs. de la mañana, estando Marcia acostada, comenzó a sentir, como en la primera aparición, las palpitaciones en su pecho y como aquel momento, vio el destello de luz muy blanca, a los pies de su cama. Y en el centro de esa luz tan particular, nuevamente aquella Señora tan hermosa apareció sonriéndole. Marcia entonces con curiosidad y muy nerviosa le preguntó: “¿Sos María, verdad?” A lo que la Señora respondió: “Si, Soy Santa María del Espíritu Santo” y agregó: “Oraréis el Santo Rosario todos los días para convertir corazones” Y después de hablar otras cosas con la vidente, se despidió diciendo: “Vuelvo nuevamente al Cielo”. La Santísima Virgen aquí, le pide a la joven entre otras cosas, que debía dar a conocer Su advocación al mundo al igual que sus mensajes.

Marcia comprendió que este era el momento de hablar con su familia de esto tan hermoso que le estaba sucediendo, la cual le brindó todo su apoyo y la acompaña desde entonces en forma incondicional.

Como estos hechos desde un principio requieren estar sometidos bajo la prudencia de nuestra Santa Iglesia, Marcia, acompañada de su madre va a contarle todo al Sacerdote de la Parroquia a la que concurría en ese momento. El Padre, la escuchó con mucha atención, aconsejándole manejarse con la debida prudencia sin desatender los pedidos de la Virgen.

Nuestra Señora comenzó a aparecerse regularmente durante un tiempo en la casa de la vidente, dándole mensajes con la intención de que a su vez los dé a conocer a todos sus hijos.

El día 4 de Noviembre de 1999, La Santísima Virgen le pide en uno de sus mensajes que su advocación se dé a conocer al mundo entero y el dia 7 de noviembre de 1999, día de María Mediadora de todas las Gracias, a las 9:50 hs. de la mañana, en la Parroquia, hizo su primer aparición de carácter público (cabe aclarar que solo la ve y la escucha Marcia), comenzando de esta manera Su Misión como mensajera de Dios y Madre nuestra.

Varias apariciones se sucedieron en la parroquia, fue entonces que surgieron algunos inconvenientes en torno a las manifestaciones de la Santísima Virgen y tal como Ella misma confió a Marcia en un mensaje, dichos inconvenientes “provocaron grandes dolores a Su Corazón y una profunda tristeza”, al punto que Marcia la vio llorar de dolor al retirarse de allí, en una última aparición.

Sin embargo, nada ni nadie podía detener a esta Madre que con tan inmenso amor, venía en busca de sus amados hijos, por eso pidió a Marcia que se busque un espacio abierto, un lugar en donde poder llegar a todos, sin restricciones. Este lugar es el que actualmente se lo conoce como la placita, en el cual, la Santísima Virgen María se reúne cada día 7 con sus hijos, llamando Ella misma, a este rincón bendecido con su presencia como “Lugar de encuentro con Dios”.

11 julio 2011

7 DE JULIO DE 2.011: TESTIMONIO



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El jueves 7 de julio, en el gran cenáculo de cada 7 de mes, recibimos la visita de Misioneros de Santa María del Espíritu Santo de Cochabamba, Bolivia y de peregrinos del Caribe que, de visita en estas tierras, no se quisieron perder la oportunidad de ser bendecidos por la Madre que desciende espiritualmente cada día 7.

Se nos invitó a la perseverancia, a la misión y a confiar en la Providencia Divina. Al respecto, el Padre Jorge contó de su sorpresa cuando asumió como asesor del Cenáculo ( delegado del obispado); ante la pregunta de cómo se organizaba la colecta DURANTE LA MISA, le contestaron que no hay colecta, ni venta, ni se recibe dinero.
Sólo la Providencia explica que hoy se cuente con las imágenes, las carpas operativas, escenario, equipos de sonido, reparto de estampas y materiales escritos, Rosarios, etc.

La Virgen de Lanús estuvo presente una vez más. Jesús Eucaristía vino de su mano y muchas almas seguimos nuestro camino de conversión, regocijo y esperanza.

[caption id="attachment_678" align="aligncenter" width="300" caption="EL CIELO DE LANÚS, ANTES Y DESPUÉS DE LAS 17 HS."]EL CIELO DE LANÚS, ANTES Y DESPUÉS DE LAS 17 HS.[/caption]

( video testimonio)


05 julio 2011

JUEVES 7 DE JULIO: LA MADRE DESCENDERÁ A BENDECIRNOS EN LANÚS.

JUEVES 7 DE JULIO: LA MADRE DESCENDERÁ A BENDECIRNOS EN LANÚS. ESTÉS DONDE ESTÉS, A LAS 17 HS. ELEVÁ UNA PLEGARIA QUE MARÍA DERRAMARÁ LLUVIA DE GRACIAS.

20 junio 2011

TESTIMONIO SOBRE APARICIÓN DE LA VIRGEN EL 7 DE MAYO PASADO.

Extraemos, para compartir, este testimonio publicado en el foro oficial del Cenáculo de Santa María el Espíritu Santo en virgendelanus.mforos.com:

Después de haber tomado contacto con ustedes los miembros del cenáculo, en enero último, para contarles lo que nos había ocurrido a mi esposo y a mí el 7 de noviembre 2010, en la plaza Auyero de Lanús ( Este llamado “ Lugar de encuentro con Dios” ) y para que quede asentado nuestro testimonio fehaciente del mensaje visual con secuencia de imágenes que nos mostró Santa María del Espíritu Santo, nuevamente les mando esta carta a fin de narrarles y pedirles que tenga la gentileza de adjuntar mi nuevo testimonio al expediente que concierne el caso de la Virgen de Lanús y que sin duda estará comunicado y transferido al Vaticano para su estudio por la comisión correspondiente.

El siguiente hecho ocurrió el 7 de mayo 2011, es decir el mes pasado. Como de costumbre desde hace más de un año, vamos a visitar a Nuestra Madre Celestial en esta precisa fecha.

Llegamos a la plaza unos 15 minutos antes de la misa, escuchamos algunos consejos de catecismo y luego, a las 17 horas en punto, nos pusimos de rodillas y en un silencio estremecedor rezamos con fervor para desearle la bienvenida a la Virgen María, que a partir de esta hora se hace presente entre nosotros.
Al ratito rezamos en grupo una oración porque el inicio de la Misa se atrasó no estando presente o listo el Padre Jorge, sacerdote encargado de la comunidad que se reúne en la plaza el 7 de cada mes.
De cualquier manera, por una razón desconocida en ese momento, yo que habitualmente me concentro en la oración y la Misa, sentí desde las 17 horas en punto, la absoluta necesidad de mirar al sol y al cielo alrededor del mismo.

Mi esposo, ubicado a mi derecha y consecuentemente detrás mío cuando di vuelta hacia la izquierda para ver el sol, me contó luego que, viéndome tan cautivada por esta porción del cielo, el también se puso a prestar atención en esa dirección.
El atardecer era bastante nublado, con numerosas nubes más bien chiquitas, de forma estirada y, que sin tapar el sol, hacía que la luz del mismo fuese bastante tenue.
Ubicados del lado derecho de la plaza si uno tiene como punto de referencia el altar, mi esposo y yo teníamos que girar la cabeza hacia la izquierda para observar el sol; alrededor nuestro los otros fieles y cerca de mí, a mi izquierda: una señora sentada en un banquito llevando una tarjetita plastificada en el pecho y un paso mas delante de esta última: otra señora sentada también en otro banquito (preciso estos detalles a fin de corroborar /consolidar mi testimonio).

Sin que mis oídos dejaran de registrar todo lo que ocurría, mientras tanto, no dejaba un instante de mirar al sol; mi atención visual se concentraba únicamente en esa porción del cielo, a tal punto que deduje que el Padre Jorge había llegado porque reconocí su voz a través de los altoparlantes y supe que iba a comenzar entonces la Misa.

Calculo que la Santa Misa se inició alrededor de las 17 horas y 10 minutos y apenas después de los 2 primeros minutos del inicio, esa porción del cielo alrededor del sol cambió su aspecto.

Detrás de las nubes grises y pálidas que cercaban al sol, se produjo un resplandor vibrante. Para explicarme mejor diría que al igual que cuando se produce un relámpago, la luz que justo después aparece muestra vibraciones de intensidades diferentes… así ocurrió pero sin el flash del relámpago: por detrás las nubes se alumbraron con una luz que venía desde más lejos y acercándose a gran velocidad.

De repente esta porción del cielo quedo de color rosa fuerte, pero no tan intenso ni de matiz fucsia, porque se podía apreciar por transparencia las nubes ahí presentes. Tomando como punto de referencia el sol y frente a éste, de su lado derecho, se presentaba una gran superficie del cielo pintada de color rosa, sin embargo el lado izquierdo también había tomado color pero sin tanta extensión.

Si en el primer mensaje visual que había visto el 7 de noviembre 2010 todas las imágenes vistas en secuencia mostraban trazos gruesos y bien definidos como dibujados a mano, esta vez el color rosa parecía natural sin delimitaciones marcadas.

Entonces, la señora sentada a mi izquierda y un paso adelante empezó a preguntar en voz alta si la gente presente veía la misma cosa que ella, es decir: preguntó si veíamos que el cielo se había pintado súbitamente de color rosa y agregó: “porque luego uno cree que se confundió y que lo que vio no fue real”.

Sin dejar un solo instante de observar esa porción del cielo, personalmente respondí que si y escuché que otras personas le daban la misma respuesta.

Fue entonces cuando el sol que presentaba una luz más bien tenue en comparación a la luz que llegaba desde muy atrás y desde lo profundo del cielo, empezó a ponerse más y más blanco. Miraba con suma atención el desarrollo de los acontecimientos y me fijaba, sobre todo, en la progresión de los matices del blanco e intensidades de la luz.

Y entonces pude percibir una silueta.

Exclamé en voz alta, pero sin gritar y la señora que estaba ubicada justamente a mi lado izquierdo y mas cerca mío me contestó: “Si, mi amor”, confirmando así, que ella también veía una silueta.

Sabiendo que mi esposo se encontraba detrás, sin girar mi cabeza ni hacer ningún comentario, moviendo mi mano derecha hacia atrás agarré un pedazo de tela de su pantalón y lo sacudía a fin de avisarle que mirara del mismo lado que yo, para que observe el rarísimo evento que se estaba desarrollando bajo nuestros ojos, para que pueda disfrutar de algo tan inesperado como es la aparición de Nuestra Madre . Y también para que más tarde pudiéramos compartir y comparar lo que cada uno de nosotros había visto y así corroborar todos los detalles de la aparición.

A los pocos segundos siguientes escuche un rumrúm a mi alrededor, muy cercano pero no de una muchedumbre importante, por lo cual deduzco que fue chico el círculo de fieles que hablaba o comentaba, mientras personalmente no dejaba de observar un solo instante lo que ocurría.

Y entonces tuve la más inesperada de todas las Gracias: finalmente APARECIÓ LA VIRGEN MARÍA y entonces, PUDE VERLA CON MIS PROPIOS OJOS.

Lucía ser una mujer joven, de unos 25 años. Estaba ubicada a una altura bastante elevada en el cielo. Con la perspectiva no lograba distinguir sus pies, una neblina blanca los cubría.

Estaba ubicada en el medio del sol, sin embargo como éste no se encontraba justo en el medio de la plaza frente al altar, pude notar que podía observar a la Virgen María muy levemente de costado, muy poco, apenitas más de su lado izquierdo que del derecho.

Ella: vestida totalmente de blanco, de un blanco más blanco que el sol mismo, con un vestido de tela con pliegues anchos, un vestido largo y ceñido a la altura de la cintura. Su cabeza cubierta por un velo también blanco, que tapaba cada uno de sus hombros, se deslizaba hacia atrás en dirección de la espalda y terminaba confundiéndose con su vestido.

No pude ver si Nuestra Señora tenía el pelo largo, pues este velo dejaba ver únicamente en su frente su pelo castaño oscuro, el resto del pelo estaba oculto por debajo de dicho velo.

Su apariencia lucía de lo más simple y de lo más natural, su cabeza no llevaba corona, ni mostraba una aureola de estrellas. Si bien, dado la altura desde donde nos miraba a todos, no podría describir el color de sus ojos, vi su rostro de líneas puras que manifestaba una serenidad imperturbable.

Nuestra Madre Celestial tiene una belleza sin igual, demuestra una majestuosidad indescriptible.

Su rostro era serio, Ella no sonreía, pero de su expresión facial emanaba una paz profunda.

Ella estaba entonces de pie, con una postura bien recta y desde la altura donde estaba ubicada en el sol y en el cielo, para mirarnos a todos nosotros sus “hijitos” reunidos en “el Lugar de Encuentro con Dios”, tuvo que lenta y majestuosamente inclinar su cabeza hacia abajo.

Luego desde los costados de su cuerpo Ella levanto suavemente sus antebrazos a la altura de su cintura y los abrió con una amplitud media y con las manos dirigidas hacia arriba como para recibirnos y acogernos entre sus brazos.

Ella nos miraba con detenimiento y con tranquilidad.

Pude notar entonces que sobre su ropa y a la altura del pecho y del lado izquierdo aparecieron 2 manchas juntas, una de color celeste y la otra de color rosa, pero no logre distinguir formas precisas dada la altura desde donde la Virgen María nos contemplaba.

De repente desaparecieron estas 2 manchas de color en su pecho, todo lucía tan blanco que durante un segundo pareció que Ella se había ido también, pero al instante nuevamente la vi vestida totalmente de blanco y de manera muy nítida con su silueta perfectamente destacada de la luz del sol y sobresaliendo del mismo. Y con una actitud paciente y un rostro de profunda serenidad.

¡¡¡ Su alteza la Reina del Universo !!!

De repente pude notar que detrás de Ella se estaba formando como un túnel sin delimitaciones de pequeñas nubes redondas tipo cúmulus nimbus con bordes grisáceos y de color beige tan apretadas entre si que se encimaban unas con otras y no dejaban ver un solo centímetro de cielo, por la perspectiva que mis ojos podían evaluar se evidenciaba que este túnel tenia mucha profundidad hacia lo alto de los Cielos.

Ella estaba ahí con su cabeza inclinada observándonos a todos los que nos encontrábamos en la plaza y con una presencia física todavía mas consistente porque este túnel de nubes ubicado detrás de Nuestra Madre y de un tono mas contrastante que la luz del sol la hacia ver todavía mas en relieve.

Fue entonces cuando en un segundo Ella desapareció totalmente como también este túnel de nubes. Ella se había ido y así se terminó la aparición que calculo duró aproximadamente unos 3 minutos :desde el principio con el cambio de color de las nubes alrededor del sol para anunciar su llegada (1 minuto), hasta su partida.

Su presencia física, es decir su aparición en persona, duró unos 2 minutos. Luego como ya se venía el atardecer, paralelamente al horizonte, y siempre mas del lado derecho del cielo, se pudieron apreciar voluminosas nubes de color rosa muy intenso.

Mientras tanto se seguía desarrollando la Misa.

Giré mi cuerpo y miré en dirección al Altar, pregunté muy bajito a mi esposo si el había visto algo sin precisar nada. Consintió y dijo que lo íbamos a comentar luego entre nosotros, como para poder comparar y verificar si habíamos visto los mismos acontecimientos.

Cuando se terminó la Misa, la señora que se encontraba más cerca, a mi izquierda, me saludo para despedirse y me dijo al oído “Hemos sido bendecidos”. Yo sólo levanté el pulgar derecho para consentir.

Evidentemente, más tarde ,en la tranquilidad de nuestro hogar nos interrogamos mutuamente y todos y cada uno de los detalles coincidieron salvo las dos manchas celeste y rosa que yo había notado en el vestido de la Virgen María.

Quiero precisar también que a lo contrario de mi testimonio anterior no percibí ningún otro mensaje visual ni tampoco he escuchado ninguna eventual locución interior: sin embargo tanto mi esposo como yo, después de la aparición y casi durante todo el tiempo restante de la Misa pudimos sentir el olor inconfundible a incienso con una intensidad penetrante y duradera. Ya el 7 de enero último en la plaza habíamos podido oler y disfrutar durante unos pocos minutos, pero de manera muy intensa, el perfume de rosas que manifiesta la presencia física de Nuestra Mamá Celestial cuando se encuentra cerca nuestro. Claro está que no nos encontrábamos para nada cerca de los canastos de rosas ofrecidas ni tampoco había incienso prendido durante la Misa del mes de mayo; sólo se usó al final, cuando el sacerdote circuló entre los fieles para exhibir el Santo Sacramento.

Este 7 de junio nuevamente fuimos a la plaza. Personalmente pude charlar con uno de los sacerdotes presentes que también estaba el 7 de mayo. Le comenté que habíamos visto a la Virgen María el mes anterior durante su aparición y él me informó que eran varias las personas que la habían visto también. Y que entonces habíamos recibido esta excepcional bendición.

Desde entonces cada día que pasa sigo agradeciendo a Santa María del Espíritu Santo por este regalo inestimable, un obsequio que uno nunca en su vida puede pretender recibir: es aún mas inconmensurable e inesperado cuando todos sabemos que sólo los santos, los videntes elegidos reciben esta Gracia de poder mirarla.

Las apariciones de la Virgen María son habitualmente destinadas a unas pocas personas determinadas, generalmente en un ambiente privado, o de vez en cuando en un lugar público, como le ocurrió a la joven Marcia en la plaza Auyero. Pero siendo aún personal (sin que los fieles alrededor de la vidente puedan ver la presencia física de Nuestra Señora).

Este 7 de mayo 2011 fuimos entonces varios los testigos de su aparición y de su real presencia física, simples y humildes fieles recibiendo esta Gracia jamás anhelada en el mejor de los sueños de toda la vida.

Nuestra Madre cumple con su palabra: llega, viene, se queda, está en persona en la plaza, nos mira, nos contempla, nos acoge entre sus brazos, nos cuida y nos mima con su Presencia. Seámosle fieles, perseverantes, obedientes y agradecidos.

Nuevamente dirijo mis mas cálidos agradecimientos a la joven Marcia y a todos los miembros del Cenáculo que son siempre tan serviciales y humildes.

¡¡¡ Que Dios los bendiga a todos !!! Nos veremos el próximo 7 …

PD : Como anteriormente, si ustedes estiman que mi testimonio es valioso para la comunidad y lo exponen en el foro de la Virgen de Lanús, les pediría amablemente al Cenáculo no publicar en la red Internet ninguno de mis datos personales.

A su entera disposición
C.L. y R.M.


(Algunas imágenes tomadas por los autores de este blog, que coinciden con los signos relatados por C. L. Y R.M. )

DESDE LAS 16 HS. EL CIELO SE MOSTRÓ DE ESTA MANERA, CON UN TIEMPO FRESCO.


A LAS 17 HS., MOMENTO EN EL QUE RECIBIMOS A LA MADRE, COMENZÓ UN RESPLANDOR BLANCO:


EL CIELO SE PUSO TOTALMENTE BLANCO UNOS MINUTOS Y SE SINTIÓ CALOR ( COMIENZO DE LA MISA ):


SECUENCIA DE FOTOS, UNOS MINUTOS DESPUÉS ( PRIMERA MEDIA HORA DE MISA ):






QUE MARÍA SANTÍSIMA DEL ESPÍRITU SANTO NOS ABRIGUE CON SU MANTO AZUL Y NOS ACERQUE MÁS A NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.

10 junio 2011

TESTIMONIO DEL 7 DE JUNIO DE 2011

DÍA EN EL QUE REALIZAMOS ESTE ACTO DE CONSAGRACIÓN DE LA PLAZA Y DE TODOS LOS PEREGRINOS A SANTA MARÍA DEL ESPÍRITU SANTO, CON LA ANUENCIA DEL DELEGADO DEL OBISPADO DIOCESANO.

Santa María del Espíritu Santo:
Tú que pediste que esta plaza
sea un lugar de oración
y de encuentro con el Dios vivo,




hoy, todos los convocados por ti en este lugar
te proclamamos Madre y Señora de esta Plaza.
Y de todos los que nos reunimos aquí.




Santa María del Espíritu Santo:
nos consagramos a ti y con tu ayuda
nos consagramos al Espíritu Santo,
como lo hiciste Tú,




para que Él sea nuestro guía y nuestro defensor.
Queremos ser dóciles a sus inspiraciones
para que se cumpla en nosotros
toda la voluntad de Dios.




Por eso, en el nombre de tu hijo Jesucristo
cortamos y anulamos toda interferencia
del maligno enemigo.
Y sellamos esta Plaza, a la que llamaste
Lugar de Encuentro con Dios,
y nuestras personas,
con su preciosísima Sangre.
Amén.



03 junio 2011

7 DE JUNIO EN LA PLAZA DE LAS APARICIONES

NUBE ROSADA

Les recordamos, que el Cenáculo de Santa María del Espíritu Santo llevará a la Plaza reliquias del Beato Papa Juan Pablo II, para su veneración. Como cada día 7, será un día en el que recibiremos abundantes Gracias por intercesión de la Madre de Lanús.
Nos encontramos allí. Nos encontramos en la Oración.